Mejorando el expediente

El proyecto del Expediente Clínico Electrónico, único para cada mexicano y que pretendía que la gente pudiera ser atendida en cualquier instancia del sector salud sin necesidad de ser derechohabiente, fue “demasiado ambicioso” y “carente de bases”, afirmó Juan Carlos Reyes, director general de Información de la Secretaría de Salud (Ssa).

El funcionario detalló a MILENIO que para lograr que funcione algo de esa magnitud requiere antes adaptar la normatividad sobre manejo de datos, asignar más presupuesto y tener completo un padrón de beneficiarios detallado y confiable, tres requisitos que no cubrió completamente la administración pasada.

Es por eso que jamás prosperó la licitación por mil 300 millones de pesos que lanzó la Ssa en 2012 para que las empresas diseñaran dicho expediente, explicó Reyes, pues el modelo original buscaba que cada beneficiario contara con una especie de credencial con la que se tuviera acceso a su historial médico, incluyendo tomografías, radiografías, cirugías, medicamentos y restricciones.

Reyes comentó que la actual administración no puede implementar lo que se planteó, con esas características. “Hay que dejarlo claro, no se puede incluir toda la información en un servidor porque sería tanto como crear un monstruo que no se necesita y que colapsaría el sistema”, aseguró.

Según Reyes el proyecto se “frustró” de inmediato debido a que el ISSSTE, IMSS, Seguro Popular, hospitales y clínicas de todo el sistema de salud se declararon incompetentes para sumarse a este proyecto, instalar la infraestructura necesaria que contendría toda esa información que además carecía de presupuesto y un sustento legal para intercambiar información sin cometer un delito o atentar contra los reglamentos internos.

Fuente: Blanca Valadez / Milenio

Alternativa en México:
Doxhealth